La manzanilla es una hierba aromática que crece en terreno secos y soleados. Es muy usual encontrarlas en los márgenes de caminos.

Las flores se recogen cuando aún están un poco cerradas. Se secan a la sombra, extendidas en capas finas o con calor artificial a una temperatura no mayor de 40ºC.

La manzanilla tomada como infusión, tiene un agradable sabor y se puede beber de tres a cuatro veces al día entre las comidas.

Su uso esta recomendado para:

Afecciones hepáticas. El hígado es el órgano que filtra la sangre, produce calor corporal, regula el contenido del colesterol en la sangre, dextosifica muchos fármacos… Esto nos demuestra el gran valor que tiene este órgano para nuestra salud, y por tanto, hemos de cuidarlo. Algunas de las causas de estas afecciones son debidas a exceso de alimento graso, consumo de azucar refinada, de bebidas alcohólicas, consumo de conservas de carne o pescado, abuso del té y del café, ira o tristeza durante la digestión, exceso de huevos en la alimentación, ingestión exagerada de frituras, alimentación incompatible (consumir verduras con frutas en la misma comida predisponen a fermentación), y abuso de medicamentos.

Antiespasmódica. Alivia o calma los espamos o convulsiones nerviosas, especialmente si afecta al aparato digestivo (nervios al estómago).

Facilita la expulsión de gases.

Ayuda calmando los dolores articulares.

Reduce las reacciones alérgicas y cicatrices en la piel. Poner compresas mojadas de la infusión funcionará como antiinflamatorio.

Mejora los síntomas físicos de la depresión.

Dolor en la menstruación. En los problemas ginecológicos actúa satisfactoriamente favoreciendo la aparición de la regla. Calma las tensiones de la menopausia.

Actúa en dolores de cabeza causados por tensión e insomnio, ya que es tranquilizante.

Baja la fiebre.

Elimina grasas de la sangre lo que conlleva a una disminución del colesterol en las arterias, previniendo la arteriosclerosis, la degeneración de la vesícula biliar y los riñones.

Utilizada externamente en baños ejerce una función levemente sedante, por lo que resulta muy adecuada para los desajustes del sistema nervioso, entre ellos la mejora de los síntomas físicos de la depresión (Poner al agua del baño el líquido resultante de una infusión de flores secas bien cargada. Se puede también añadir unas 15 gotas de esencia). También se puede preparar un aceite para masajes y fricciones dejando macerar en aceite de oliva flores secas y muy desmenuzadas. Calentar el líquido al baño maría y mover de vez en cuando. Guardar el aceite en un frasco hermético previamente filtrado con una tela.

La presencia de varios componentes antiinflamatorios, así como los ácidos cafeico y linoleico, inhibidores de la reductasa altosa, enzima presente en el cuerpo humano cuyo exceso puede producir daños corporales, especialmente en los ojos, la hacen especialmente adecuada como colirio ocular natural (Infusión durante 15 minutos de una cucharada de flores secas en una taza de agua. Mojar una gasa y aplicar sobre los ojos.

Diversos estudios han demostrado su efectividad en el tratamiento de procesos inflamatorios cutáneos de difícil tratamiento, presentando, por vía tópica, una efectividad superior al tratamiento con antiinflamatorios de síntesis. Esto se debe a la buena penetrabilidad a través de la piel que presentan los principios responsables de esta actividad, que llegan hasta las capas profundas de la dermis. Se pueden aplicar cremas o ungüentos tópicos al área afectada tres a cuatro veces al día. Otros estudios recientes han demostrado la influencia que tienen los ácidos cafeico, y los flavonoides en la prevención o mejoría de los procesos cancerosos.

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